| Realiza los CPI videoconferencia a medios de comunicación sobre cambio climático |
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El pasado 21 de noviembre el Sistema de Centros Públicos de Investigación Conacyt llevó a cabo la segunda videoconferencia para medios de comunicación en el auditorio del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) con el tema "Cambio Climático", en el marco de una serie de videoconferencias mensuales que abordarán los más diversos temas de la agenda nacional.
Tres expertos del Sistema de Centros Públicos de Investigación del
Conacyt que estudian desde diferentes regiones y disciplinas el cambio
climático en México indicaron que es una tarea importante para México
atender y prever los cambios climáticos, independientemente, si son o
no generados por las actividades humanas, y ensayaron proyecciones
sobre los impactos que tendrán en el corto plazo los fenómenos
naturales.
El Dr. Salvador Lluch, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), señaló que el cambio climático antes de la publicación del informe 2007 del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), era un tema prácticamente ausente en los medios de comunicación, a pesar de que este panel cumplió ya 20 años de existencia. En cambio, hace exactamente una década, en 1998 –dijo-, el fenómeno de El Niño acaparaba la atención del público y se le adjudicaban diversos impactos negativos en todo el mundo. En ese entonces, se logró entender y documentar este fenómeno natural, no sólo por el uso de satélites y plataformas de observación, sino porque se trató de uno de los tres eventos más intensos de, al menos, los últimos 150 años. El investigador del Cibnor, que en 2007 recibió el Premio de Investigación en el área de Ciencias Naturales, por parte de la Academia Mexicana de Ciencias, informó que en el caso de México los costos acumulados de las variaciones climáticas resultado de El Niño, ascendieron a casi dos mil millones de dólares y han afectado a alrededor de veinte millones de personas. Los efectos más notorios en el territorio nacional están íntimamente ligados a la disponibilidad de agua (escasez de lluvia) y a cambios fuertes en la productividad de los mares. En ese sentido, el Dr. Lluch enfatizó que uno de los principales retos de la ciencia actualmente es distinguir entre los cambios ambientales (especialmente los climáticos) que resultan de la actividad humana, de aquellos derivados de causas naturales y, más aún, de prever la interacción de las distintas formas de variación y sus potenciales impactos en los ámbitos ecológicos, sociales y económicos de las diferentes regiones, ya que es cada vez más claro que toda esta variabilidad, natural o no, debería ser considerada para la planeación del desarrollo y el manejo sustentable de los recursos. El investigador del Cibnor dijo que atender los cambios ambientales es una tarea enorme para México, ya que por la situación histórica del país se cuenta con pocas series de datos suficientemente largas (falta de monitoreo de largo plazo y reconstrucciones climáticas). Esto es relevante en la medida en que debido a la situación económica resulta complicado dedicar grandes cantidades de fondos a la recolección de datos ambientales y ecológicos (muestreo y observación insuficiente), Esto es crucial debido a nuestra ubicación geográfica del país, a la mitad de camino entre el trópico y la zona templada, se complica distinguir los cambios que reflejan fenómenos de corto plazo como la Oscilación Decadal del Pacífico, de los ocasionados por otros de largo plazo, como la señal multidecadal (periodos de 40 a 60 años) o aquellos de largo plazo, de cientos o miles de años (denominadas glaciaciones), se requiere una capacidad mucho mayor a la que se tiene actualmente (como desarrollo de modelación climática, sistemas de observación y análisis retrospectivos). Por su parte, el Dr. Roger Orellana Lanza, investigador de la Unidad de Recursos Naturales del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), presentó un panorama general sobre algunos posibles escenarios que en condiciones de cambio climático se pudieran presentar en la Península de Yucatán (Campeche, Yucatán y Quintana Roo). El investigador del CICY destacó que las condiciones geográficas de la península, la hacen sensible a experimentar algunos cambios, debido a que se encuentra localizada en una zona de transición entre los climas secos y húmedos, además que cuenta con una alta influencia marítima, y está sujeta al embate de fenómenos hidrometeorológicos, que pueden intensificarse como producto del calentamiento de la superficie oceánica. El Dr. Orellana señaló que se han elaborado algunos escenarios climáticos para el año 2020 a partir de información contenida en mapas de climas que integran las relaciones de temperatura y precipitación con la biota (conjunto de plantas y animales que ocupan un área determinada) y las actividades humanas y que está información podrá ser la base para que otros especialistas realicen estudios sobre ordenamiento territorial. El investigador destacó que la evaluación de los posibles impactos y vulnerabilidad por zonas estará dada a partir de la definición de áreas que presenten fuertes cambios en el clima; además de estos factores, será necesario tomar en cuenta parámetros ambientales (deforestación, degradación, erosión, etc.), las actividades socioeconómicas y agropecuarias, los niveles de infraestructura, marginación y pobreza de la población, así como la migración. Como un aspecto muy importante a considerar –dijo-, está el hecho de que la información que se transmita deberá elevarse a la categoría de toma de conciencia y cambio de actitud, ya que la acción crítica de los ciudadanos ante este hecho tendrá que estar encaminada en defensa de la forma de producción sustentable sin menoscabo del medio ambiente. Informó también que se está preparando el Atlas de Cambio Climático de la Península de Yucatán, el cual se encuentra en fase de revisión cartográfica y que será de utilidad para evaluar la vulnerabilidad en la región para que se tomen las medidas necesarias para mitigar los impactos previstos del cambio climático. Durante su participación, la Dra. Tereza Cavazos Pérez, investigadora del Departamento de Oceanografía Física del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), recordó que el cambio climático se refiere a una perturbación del clima debido a factores naturales, como la radiación solar, el volcanismo y fenómenos como El Niño, y factores antropogénicos, es decir, los derivados de la actividad humana: quema de combustibles fósiles, el desarrollo industrial, el crecimiento demográfico y el cambio de uso de suelo. Al referirse a la variabilidad natural y la inducida por el hombre mostró evidencias del aumento de la concentración de bióxido de carbono y el aumento de temperatura en la Antártica desde hace 400 millones de años, y dijo que el aumento drástico de los gases de efecto invernadero (GEI) es una evidencia clara del cambio climático. Respecto a los actores que en México más contribuyen a la emisión de GEI, especificó que 31 % proviene de sector agrícola y ganadero, 24% del sector energético, 21% del transporte y 18% de la industria. A escala mundial, México emite pocas emisiones –comparado con Estados Unidos y China. "La proyección para 2025 es que China será el país que más contribuya con 3 mil millones de toneladas de GEI". En cuanto a los cambios que ya se observan y son previsibles para México en las próximas décadas, la Dra. Cavazos se refirió a un aumento en la variabilidad de eventos extremos, como lluvias intensas, ondas de calor, sequías, escasez en la disponibilidad de agua dulce y suelos productivos, incremento en enfermedades infecciosas por vectores –como el dengue y el paludismo– y aumento en el nivel del mar, lo cual generará poblaciones y ecosistemas más vulnerables en todas las regiones del país. Al hablar de la política pública de México ante el cambio climático, la investigadora del CICESE señaló que el Plan Nacional de Desarrollo reconoce que éste es un problema de seguridad estratégica nacional, por lo cual hay que incrementar los esfuerzos de mitigación: reducir las emisiones de GEI, desarrollar energías limpias y sustentables, incrementar el monitoreo ambiental y el apoyo a la investigación científica, desarrollar capacidades de adaptación ante los impactos adversos previsibles del cambio climático, e impulsar la difusión y la educación del clima y sus impactos. Recordó que como parte de la política pública nacional se han creado la Comisión intersecretarial de cambio climático integrada por siete secretarías de estado y el Consejo Consultivo de Cambio Climático presidido por el Dr. Mario Molina e integrado por 21 especialistas de los sectores académico, privado y social, con el fin de crear estrategias y planes de acción que, dijo, es importante adecuarlas a los estados. Así, informó que Veracruz y el Distrito Federal ya están en la fase final de su Plan Estatal de Acción Climática (PEAC); en tanto los estados de Nuevo León y Baja California trabajan en su desarrollo y otras entidades están próximas a desarrollarlos. En el caso del PEAC de Baja California, que comenzó en junio de 2008 con el apoyo del gobierno estatal, la Dra. Cavazos informó que participan más de 50 investigadores del CICESE, el Colef y la Universidad Autónoma de Baja California. Se están haciendo proyecciones y la meta es entregar el PEAC al gobierno de Baja California a fines de 2009, con recomendaciones para mitigar los efectos del cambio climático. "Corresponderá al gobierno legislar sobre estas medidas", dijo. Debido a que la raíz del problema del calentamiento global es el desarrollo socio económico es necesario una mayor inversión en ciencia y en estudios de cambio climático. "Es importante elaborar acciones de respuesta para adaptarnos al cambio, los impactos ya estamos viéndolos. Es necesario hacer algo, todo podemos ser actores para mitigar efectos: cuidar el agua, reciclar plásticos, reforestar con plantas regionales, cuidar la energía, cambiar a focos ahorrados, desarrollar energías limpias y sustentables; en general, tratar de consumir menos para vivir mejor", concluyó. |