CIO: ¿Dialecto o idioma?

Actualmente, hay más de seis mil idiomas practicados en el planeta (siendo el chino mandarín, el inglés y el español los más hablados). Y existen muchos más dialectos todavía. Pero, ¿qué es lo que distingue fundamentalmente un idioma de un dialecto? Aunque no existe un criterio universalmente aceptado, se pueden distinguir dos puntos de vista.

Desde el punto de vista de los lingüistas (personas que se dedican a estudiar los idiomas), un idioma sería un lenguaje practicado con pocas variaciones dentro de un grupo consistente de personas, sobre un cierto territorio (bastante extendido), y que no sea inteligible mutuamente con otros idiomas. En general, un idioma tiene su vocabulario listado en diccionarios, y una ortografía y una gramática bien establecidas por reglas claras.

En cambio, un dialecto es una variación local del idioma principal, con el cual queda mutuamente inteligible, practicado sobre un territorio limitado por un grupo reducido de hablantes. Su vocabulario, su ortografía y su gramática tienden a ser más flexibles o presentan cierta variabilidad de un área a otra. Por ejemplo, el español (o castellano), el catalán y el vasco hablados en España constituyen idiomas claramente distintos, mientras que las diferentes variedades de español (en particular de España, México, América del Sur) se pueden considerar como dialectos, o pequeñas variaciones de un idioma común. Pero, desgraciadamente, en muchas situaciones tal definición resulta demasiado imprecisa.


Sin embargo, la distinción entre idioma y dialecto a menudo está motivada por razones políticas o socio-económicas. En China, por ejemplo, las autoridades pretenden que todos los chinos hablen un solo idioma, el chino mandarín. En cambio, el cantonés (hablado notablemente en Hong Kong) sigue considerándose oficialmente un dialecto, aunque es muy diferente del mandarín, tiene su vocabulario y escritura propios, su gramática y un sistema tónico especifico, además de ser practicado por 70 millones de personas (¡más que el francés en toda Francia!).

Por otro lado, desde la desintegración de Yugoslavia en la década de 1990, el idioma serbo-croata dio paso al serbio, al croata, al bosnio y al montenegrino, idiomas oficiales respectivos de los nuevos estados formados, aunque lingüísticamente siguen constituyendo un solo y mismo idioma por las pocas diferencias que presentan entre sí.

Finalmente, en México, es común referirse a los idiomas indígenas como a dialectos, aunque sean completamente distintos del español, esto debido principalmente a la fuerte marginación que sufren los grupos que los hablan.

A final de cuentas, ya sea que los llamemos idiomas o dialectos, lo más importante es que estemos conscientes de su importancia como parte integrante de nuestra diversidad y riqueza cultural.

Para leer más sobre el tema:
Umberto Eco (La búsqueda de la lengua perfecta, Crítica, 1999) discute la importancia de los idiomas europeos y los derivados de los indos y de oriente próximo en la cultura universal, visto desde la perspectiva de “La lengua perfecta.” Se enfrasca en gran discusión sobre la jerarquización de los diferentes idiomas, especialmente los europeos y los idiomas “artificiales”, como el esperanto.

Olivier Pottiez
CIO: Centro de Investigaciones en Óptica, A.C.