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El CIESAS apoya “escuela para padres” en áreas rurales, indígenas y urbano-marginadas Imprimir E-Mail

obra_b.jpgA petición del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), entre mayo y diciembre de 2008 el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) coordinó, bajo la responsabilidad de la Dra. Luz Elena Galván Lafarga, un proyecto de evaluación cualitativa y cuantitativa sobre el Programa de Educación Inicial no Escolarizada, el cual se dirige a niños de 0 a 48 meses cuyas familias viven en áreas rurales, indígenas y urbano-marginadas. El grupo estuvo formado por 40 becarios divididos en cuatro zonas de estudio con un coordinador regional. Para la recopilación de datos y elaboración de gráficas se contó con el apoyo del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

Este Programa se distingue de otros por la educación "no-formal" que imparte, la cual es voluntaria. Se ofrece como un valor en sí mismo, por lo que resulta difícil que se comprenda en muchas comunidades acostumbradas a recibir un apoyo económico y no un valor tan abstracto aunque importante como es la educación.

El objetivo central fue la medición del impacto de competencias en el desarrollo infantil y la identificación de las modificaciones en las prácticas de crianza de sus padres a partir de que ambos son beneficiarios del Programa. Se elaboraron instrumentos de evaluación que se aplicaron en 300 comunidades, a 1,884 familias, obteniendo 9,510 cuestionarios. En las comunidades se trabajó tanto con una muestra de tratamiento, como con una de control. Los ejes analíticos fueron: a) aciertos del Programa, b) observaciones, y c) recomendaciones.

Aciertos: las madres que asisten a las sesiones han aprendido a negociar conflictos y rechazar la violencia, poner límites, variar la alimentación familiar, e incluso ha aumentado su autoestima, por lo que se ha convertido en una "escuela para padres".

Los niños son más sociables y presentan avances en su lenguaje, comportamiento, comunicación y mejora en su autoestima. La mayor fortaleza son las promotoras que imparten los cursos.

Observaciones: el Programa ignora las culturas y tradiciones de familias indígenas, mayor atención a las promotoras, ausencia de padres de familia ya que es un Programa de mujeres. Falta difusión.

Recomendaciones: permanencia del Programa por más de cuatro años, mayor remuneración y capacitación a promotoras, diálogo con las familias indígenas mediante un Programa "horizontal" y no "vertical".

Foto: Alejandro de la Torre
Oaxaca, 2008.

 
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CONACYT