| Las tendencias de comunicación en el siglo XXI |
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Por Roberto Ulises Cruz A. / Departamento de Comunicación
Visto con perspectiva, el desarrollo de las telecomunicaciones -en general- y de Internet -en lo particular-, resulta fascinante. No sólo estamos hablando de un proceso que ha revolucionado la manera en que nos comunicamos y relacionamos, que nos educamos y entretenemos, sino que ya forma parte del tejido social, ha movido la economía y está provocando la evolución misma del Homo sapiens (el "hombre pensante" o "capaz de conocer" descrito por Linneo en 1758), al Homo conexus, es decir, el "hombre conectado" que habita en la cibersociedad. Arturo Serrano Santoyo y José Antonio García Macías, investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, B.C. (CICESE) en telecomunicaciones y en cómputo ubicuo, respectivamente, sostuvieron recientemente sendas pláticas con estudiantes de nivel medio superior en las que describieron las tendencias tecnológicas en el siglo XXI en cuestiones de cómputo, comunicaciones e Internet.
Las etapas de internet Los dos coincidieron al identificar cuatro etapas en el desarrollo de Internet. La primera caracterizada por ordenar y conectar información, la segunda (en la que nos encontramos actualmente) por conectar a la gente a través de redes sociales, la tercera por darle significado a la información para conectar el conocimiento, y la cuarta por una web que estará en todas partes (ubicua) conectando la inteligencia.
Con un poco más de detalle, la historia es esta. Una vez creada Internet y eximida del secretismo militar, el gran acierto de los precursores en el sector académico fue liberar el código fuente utilizando el concepto open source, de manera que otros pudieran tomarlo para crear y modificar programas, así como desarrollar navegadores y servidores apegándose a las especificaciones que ya estaban elaboradas.
El problema, señala José Antonio García, era que había mucha información en Internet pero no existía una manera estándar de acceder a ella. Había que usar programas diferentes para llegar a cada cosa. Por ello, el que surgieran navegadores fáciles de usar por todo mundo en los años noventa constituyó un éxito y detonó el uso masivo de la red. Así, en esta primera fase de Internet se ordenó la información y se hizo accesible a través de páginas web, ligas e iconos. Lo que Arturo Serrano define como el establecimiento de la conectividad.
Surgió entonces el lenguaje HTML para hacer ligas más dinámicas, aparecieron las primeras máquinas de búsqueda y programas peer to peer para compartir información, como Napster.
Las primeras máquinas de búsqueda eran directorios de información que se llenaban manualmente. Yahoo fue creado por estudiantes de la Universidad de Stanford a quienes había que estar notificando cuando alguien subía una nueva página de la temática que fuera. Lycos o Altavista comenzaron igual. El volumen de información pronto hizo que esto tuviera que automatizarse, y en los noventa llegó Google, la máquina de búsqueda más exitosa y la que más usuarios tiene en este momento.
La segunda fase de Internet también se le conoce como web 2.0 y es en la que nos encontramos actualmente. Una de sus principales características son el establecimiento de las redes sociales; su objetivo: conectar gente. En esta fase hay más poder de los usuarios para crear contenidos, explica José Antonio García, a la vez que se busca establecer comunicación entre varios grupos de individuos. Para ello surgen los blogs y comunidades como Facebook o MySpace, así como sitios que permiten subir contenidos de manera gratuita (YouTube).
"Y ya empiezan a salir programas que integran todo esto. Por ejemplo, hay uno que mezcla los mapas que te da Yahoo Maps, con puntos en la ciudad en donde existen fotos que ponen los usuarios con Flickr, y liga también guías de recomendaciones a restaurantes que se obtienen de otros sitios. La idea es sacar contenidos de diferentes sitios, mezclarlos y obtener otros más interesantes. Ahí es donde estamos", indicó García Macías.
La tercera fase se denomina web 3.0 y con ella no solamente buscaremos tener información, sino conocimiento.
Si en este momento hacemos una búsqueda en Google, señala Arturo Serrano, de seguro obtendremos más de mil resultados, pero en la siguiente web (la 3.0) tendremos sólo una o dos respuestas, pues sabrá exactamente qué es lo que estamos buscando.
José Antonio García define esto como la búsqueda no solamente de información, sino de conocimiento. "Y para que a partir de información tengas conocimiento, es necesario revestir ésta con semántica; es decir, darle un significado".
Indicó que actualmente se está trabajando en crear redes y contenidos semánticos que te digan: "lo que hay aquí está escrito en idioma inglés, pero inglés de Inglaterra, y contiene fotos en formato X o Y", o cosas por el estilo. De esta manera el sistema te brindará información sobre la información que ya está ahí, lo que permitirá ordenar ese gran banco de datos y correlacionar los aspectos del significado, sentido o interpretación del significado de un determinado elemento.
Esto, según lo expresa el investigador, equivale a conectar el conocimiento. En la cuarta fase estamos hablando de sistemas súper inteligentes, ubicuos, es decir, que los puedes encontrar prácticamente en todas partes sin que se perciban necesariamente como objetos diferenciados, y asistidos por agentes tecnológicos digitales que realizarán mucho del trabajo, en lugar de que lo hagan los usuarios.
Por ello, la web 4.0 equivaldrá a conectar la inteligencia, como esquemáticamente lo define José Antonio García. |
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